sábado, 1 de septiembre de 2012

La actriz argentina que fascinó al Führer


Imperio Argentina. Seguramente, si escuchamos este nombre alguien diría que hay un error de semántica o tal vez que en algún momento de sus años por el secundario se le pasó por alto algún capítulo de la historia argentina. Sin embargo, Imperio Argentina fue el nombre de la actriz y cantante argentina Magdalena Nile del Río, nacida en el emblemático barrio de San Telmo el 26 de diciembre de 1906, hija del guitarrista de origen gibraltareño Antonio Nile y de la actriz malagueña Rosario del Río. Los aires artísticos caracterizaron a esta familia por lo que no resultó extraño que el debut de la pequeña Malena, como así la llamaban, fuera a los cuatro años en el café bonaerense Armonía, donde recibió como premio por su actuación, una leche merengada. A partir de entonces, su gran carrera, que involucró a grandes actores, países y continentes, continuó hasta sus ochenta años, recibiendo toda clase de elogios a su persona, belleza y actuación.

Magdalena debió su nombre artístico al dramaturgo español y premio Nobel de la Literatura, Jacinto Benavente, quien maravillado por la joven, declaró que cantaba tan bien como la cantante y bailaora sevillana Pastora Imperio y bailaba tan excepcionalmente como Antonia Mercé, apodada “La Argentina”.

En su gran abanico de actuaciones encontramos más de veintidós películas mudas y sonoras. Estudiosa de las danzas españolas, debutó en el Teatro Romea de Madrid en 1924 y a partir de ese momento no dejaron de arribarle nuevas propuestas. Entre ellas, La hermana San Sulpicio de 1927 del cine mudo, basada en la novela de Armando Palacio Valdés, Corazones sin rumbo de 1928, El profesor de mi mujer, Su noche de bodas, dirigida por Louis Mercanton y Florian Rey con la cual obtuvo un gran éxito, y El Cliente seductor, en 1931, con el inolvidable Maurice Chevallier.

Como si fuera poco, el sello cinematográfico Paramount le aseguró la participación en dos películas junto a su compatriota Carlos Gardel: La casa es seria y Melodía de arrabal, ambas de 1932 y que le aseguraron el éxito en las pantallas norteamericanas, si bien sus dos grandes éxitos fueron con su ex marido, el director español Florián Rey: Morena Clara y Nobleza baturra, de 1935. También participó de grandes éxitos discográficos con Libertad Lamarque y Gardel con el que grabaría en su memoria la canción Caminito Campero. En su repertorio existen variedad de tangos arrabaleros, habaneras, valses criollos, canciones y melodías cubanas, además de música española.

 Uno de los capítulos más trascendentes de Imperio Argentina la vincula  directamente con Hitler y el III Reich quien quedó maravillado por el encanto, dotes y belleza de la actriz. Su fascinación llegó hasta tal punto que quiso imponerla como modelo de la raza aria luego de que la actriz alemana Marlene Dietrich abandonara Alemania en disgusto con el régimen.

Imperio se hallaba trabajando en París junto a su marido, el director Florián Rey o Antonio Martínez del Castillo, cuando estalló el golpe militar del 18 de julio de 1936 en España que dio inicio a la Guerra Civil. El matrimonio había sido contratado por los hermanos Casanova, dueños de la firma CIFESA (Compañía Industrial de Film Español, S.A.) quienes ante los hechos acontecidos, decidieron culminar con sus actividades en la capital francesa. Así, Florián e Imperio, faltos de oportunidades laborales, decidieron viajar a Cuba donde Norberto Soliño, agente de CIFESA en ese país y presidente del Centro Gallego de la Habana, los invitó para realizar una gira artística. De esta manera, Imperio siguió cosechando admiradores en todos los rincones por los que pasaba como lo demuestra la revista Film Kurier de Berlín la cual coincidió con la codiciada actriz en la Bienal de Venecia, atribuyéndole nada más que loas a su persona. Se ve que la misma fue leída por el Ministro de Propaganda del Tercer Reich, el Dr. Joseph Goebbels quien no dudó en transmitírsela a su Führer. El deseo inmediato de ambos fue conocer a la actriz argentina por lo que la mandaron a llamar.

Es sabido que la colaboración entre la España franquista y la Alemania nazi fue intensa en aquellos años. La carencia de estudios cinematográficos en territorio español durante la Guerra Civil fue visto como una oportunidad excelente para Goebbels quien no dudó en traer al país a artistas españoles entre los años 1937 y 1939 para rodar largometrajes propagandísticos y comerciales en ambos idiomas que facilitaran la penetración del cine alemán en España e Hispanoamérica. Así nació en septiembre de 1936 la productora Hispano-Film-Produktion (HFP)

La fascinación que tanto Franco y sus seguidores como Hitler y Goebbels experimentaron por la actriz argentina, le ocasionaría incomodidades y enemistades en el futuro. Sin embargo, su nombre pesó más que su experiencia falangista y así pudo sobrevivir a las malas críticas.

A los pocos días de haber llegado a la Alemania nazi la actriz y su marido fueron recibidos por el Dr. Goebbels quien les transmitió la fascinación que el Führer sentía por ella. En la reunión se discutió el hecho de que el objetivo principal de la llegada de Imperio al Tercer Reich sería filmar la vida de Lola Montes o Montez, una mujer irlandesa rebelde y de avanzada que fascinaba a Hitler. La idea era situar a este personaje en la realidad del momento, convirtiéndola en instrumento de propaganda del régimen hitleriano. Imperio y Florián tuvieron una entrevista privada con Hitler donde este le manifestó su encanto por ella además de comentarle que había visto tres veces, en su sala de proyecciones de la Cancillería, las películas Morena Clara y Nobleza baturra. Hitler les aseguró que fue en ese momento donde nació su deseo de traer a la actriz al país para que trabajaran por la cultura española. Su intención era primero que rodaran Carmen y luego Lola Montes. El matrimonio estuvo de acuerdo salvo en dos cosas: la primera, ellos siendo extranjeros eran los menos indicados para hacer propaganda política nazi, y la segunda, Lola Montes no era un personaje conocido en España por lo que la intención de presentarla como modelo de rebeldía no tendría frutos. Pero si intentaban con otra mujer más popular, Carmen, el éxito sería asegurado. De esta manera comenzaron los preparativos para rodar Carmen, la de Triana de Prosper Mérimée, lo que convirtió a Imperio Argentina en una de las actrices más reconocidas de la UFA (Unifersum Film Aktiengesell Schaft), la compañía de cine alemana, junto con otras colegas como la española Estrellita Castro, que también se encontraba en Alemania, y la actriz alemana reconocida internacionalmente, Marlene Dietrich con quien se le adjudicó una relación amorosa, desmentida totalmente por la argentina.

Adolfo Hitler quedó tan maravillado por la belleza de Imperio que no sólo la consideró, como ya se mencionó, el ejemplo viviente de la raza aria sino que también le propuso realizar más películas. Así se filmaron Der barbier von Sevilla (El barbero de Sevilla) en 1938 y Hinter haremsgittern (La canción de Axia) al año siguiente, anticipando el final de su relación con Florián.

Muchas opiniones alrededor del globo coinciden en que el viaje de la actriz al Tercer Reich se debió también a la intención de Hitler y Goebbels de seducirla. Argumento que no sería extraño para este último ya que era famoso por escoger a sus amantes entre las artistas reconocidas, como el caso de la actriz checa Lida Baarova quien llegó a ser espía de la Gestapo. Lo cierto es que en cierta ocasión, Imperio fue invitada por el Dr. Goebbels quien había preparado un encuentro a solas con el Führer en el Reichstag o Cancillería del Reich, pero para no grata sorpresa de ambos, ella asistió con Florián, insistiendo enérgicamente que había llegado a Alemania con su marido y que debía ser anunciada como su esposa. Años más tarde, admitiría que Adolfo Hitler quiso convertirla en su amante. Vale la pena destacar que su paso por el Tercer Reich y su directa vinculación con estos dos personajes fue llevado a la pantalla por el cineasta David Trueba con La niña de tus ojos (1998), donde Penélope Cruz interpretó a Imperio.

La actriz siguió trabajando para la Alemania nazi pero un episodio del régimen cambió su rumbo. El 9 de noviembre de 1938, hubo un estallido de violencia que traspasó las fronteras y pasó a la historia como Reichskristallnacht o “La noche de los cristales rotos”, donde las camisas pardas, las SS y las SA, destrozaron sinagogas, cementerios y vidrieras de los comercios judíos. Imperio, que se encontraba en Berlín, fue testigo de ese brutal momento. Se dice que decidió hacer sus valijas y partir luego de ir a visitar a su sombrerera de origen judío y encontrarla muerta junto a su marido.

Los años siguientes fueron muy difíciles debido al  rechazo que le generó su actuación y contactos en el Tercer Reich. Si bien durante la década de los cuarenta trabajó en una serie de películas como Los majos de Cádiz y Lo que fue de la Dolores, no fue sino hasta la década siguiente que pudo desprenderse del “mal sabor” que había generado en muchos su vinculación con los nazis.

Ya a sus noventa años publicó sus memorias bajo el título Malena Clara, recibió la medalla de honor de la Universidad Complutense de Madrid y el título de “ciudadana ilustre” en Buenos Aires. La flamante actriz dejó los escenarios y este mundo el 22 de agosto de 2003 en Benalmádena, España, donde cuatro años antes había obtenido la ciudadanía española.

Lic. Andrea Manfredi

 

Fuentes:

-       Goebbels, Imperio Argentina y la Noche de los Cristales rotos en “La niña de tus ojos” en: <www.historiaaportodas.blogspot.com.ar>

-       Imperio Argentina y los nazis. Historia social del cine en España. El cine a través de sus documentos. En: <www.ediez-historiasocialcineespana.blogspot.com.ar>

-       Biografía de Imperio Argentina en: <www.cosasdelcine.es>

-       Imperio Argentina en: <www.biografiasyvidas.com>

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